Mindful Work

Las condiciones laborales en las sociedades modernas han experimentado grandes cambios en las últimas décadas y la literatura señala que cada vez está resultando más afectada la salud psicológica y emocional de los trabajadores. Esto implica grandes costos y consecuencias, tanto a nivel individual como organizacional.

Si seguimos la definición tradicional de mindfulness, formulada Jon Kabat-Zinn Ph.D., según la cual, mindfulness alude a la capacidad de prestar atención a la experiencia del momento presente, con una actitud de aceptación y no juicio, admitiremos que resulta muy atractivo explorar su implementación en contextos laborales.

En un intento por aportar un marco comprensivo para mindful work, los autores Good et al (2011) sugieren agrupar la evidencia empírica, en general proveniente de otras campos, en tres grandes áreas críticas para una organización:

1. Desempeño: foco, capacidad de priorizar, flexibilidad, etc. 2. Relaciones: mejora clima laboral y relaciones dentro de equipos de trabajo. 3. Bienestar: aumento de bienestar y sensación de tranquilidad, menos ansiedad y estrés, menos emociones negativas.

A su vez, en las mediciones de nuestras intervenciones hemos encontrado los siguientes resultados:

A nivel cuantitativo:

– Disminución estadísticamente significativa de ansiedad y de emociones negativas.

– Aumento estadísticamente significativo de mindfulness y de satisfacción con la vida.

A nivel cualitativo se han logrado transferir las herramientas al ámbito laboral. Por ejemplo:

– “Estar más consciente de lo que estoy haciendo en cada momento. Sensación de mayor foco, más calma y más tranquilidad”

– “En mi día a día saber priorizar los diversos temas y tratar de estar en calma para ser más asertivo/a”

– Aumento en satisfacción e identificación con la compañía y mejor conciliación trabajo/familia.